Quejas ante el ofensivo anuncio del Club de Fútbol Getafe

Quejas ante el ofensivo anuncio del Club de Fútbol Getafe

El Club de Fútbol Getafe presentó el 10 de junio de 2007, en el Coliseum Alfonso Pérez, un spot publicitarios para captar nuevos socios de contenido altamente ofensivo para todo aquel que tenga creencias religiosas. En el mismo un aficionado del Club suplanta la imagen de Jesucristo mientras otros actores, en el papel de Abraham, Moisés o Adán, renuncian a Dios por el fútbol.

El spot ha sido realizado por la agencia “El ruso de Rocky” y su creativos son Ángel Torres y Lucas Paulino, de ignorado domicilio.

 

El Getafe Club de Fútbol ha rodado un anuncio publicitario en el que se pueden ver distintas recreaciones blasfemas de imágenes bíblicas, la última de ellas un hombre vestido con unos vaqueros imitando el sufrimiento de Cristo en la Cruz. A los responsables de la campaña la ofensa les da igual: reconocen que es "un ejercicio de exageración para mostrar el orgullo y sentimiento de un aficionado hacia su Club, que supera casi cualquier valor de la vida". 

El uso blasfemo de las imágenes religiosas está de moda. Todo vale, incluso el ataque o la parodia de las convicciones más íntimas de los ciudadanos, si con ello se llama la atención. Poca creatividad muestra esto, y en cambio da sobradas muestras de la impunidad con la que se atenta contra el derecho constitucional a la libertad religiosa. "Escúchame bien: ¿quién te crees que eres para pensar que mataría a mi propio hijo sólo porque tú me lo pidiera? ¿Cómo puedes creer que condenaría a mi alma a vagar durante 40 años por el desierto? ... Estás loco... Antes está mi equipo". Frases como éstas son las que pronuncia una grave voz en 'off' durante el anuncio, mientras se suceden imágenes como la de un hipotético Jesucristo crucificado en vaqueros, o la de Adán lamiéndose la herida de la costilla bajo el árbol del bien y del mal.

El Centro Jurídico ha pedido al Getafe la retirada del hiriente anuncio, que podría ser constitutivo de un delito de ofensa a los sentimientos religiosos, tipificado en el artículo 525.1 del Código Penal. La Religión es una parte constitutiva del hombre, es "esencial de la persona, y como tal garantizado por la Constitución Española" (Sentencia del Tribunal Supremo de 8 de abril de 1981). Por eso, la Convención Europea para la Salvaguarda de los Derechos del Hombre y las Libertades Fundamentales, firmada en Roma el 4 de noviembre de 1950, y el Pacto de Derechos Civiles y Políticos, de 19 de diciembre de 1966, permite establecer restricciones a la libertad de expresión en este extremo.

Leave a Reply

Close