Pedimos retirar 'Vatican Quest'

Pedimos retirar 'Vatican Quest'

Pedimos retirar ‘Vatican Quest’

En la entrevista concedida a la redacción de HO, don Javier Pérez- Roldán Suanzes, Presidente del Centro Jurídico Tomás Moro, apoya la alerta de HO contra la difusión del videojuego Vatican Quest. Junto a la ofensa religiosa, nuestro presidente reprocha la incitación a la comisión de delitos contra la libertad e indemnidad sexual.

El Centro Jurídico Tomás Moro muestra su apoyo a la alerta de HO y MasLIbres.org dirigida al presidente de Minijuegos.com, Óscar Moreno, para que retire el hiriente Vatican Quest de su web de juegos para ordenador y smartphone. Su presidente, Javier María Pérez Roldán, entrevistado por Noticias HO, expone en primer lugar que "parece evidente que el videojuego, tal y como está concebido, puede suponer una incitación a la comisión de los delitos contra la libertad e indemnidad sexual recogidos en el título VIII del Código Penal. Lo relevante penalmente es que el videojuego premia las conductas tendentes a satisfacer los irregulares deseos sexuales, haciendo uso de los menores de edad como instrumentos de deseo sexual".

 

"Evidentemente también se cometen los delitos de ofensas al sentimiento religioso", insiste el prestigioso abogado, pero "lo relevante aquí no es sólo la ofensa religiosa sino ante todo el peligro que supone transmitir a los menores una idea trivial de la sexualidad, y premiar además las conductas tendentes a satisfacer deseos sexuales prohibidos por la ley (mantener relaciones sexuales con menores)".

Incentivan conductas penales con menores que escapan al control paterno

Preguntado por quienes tratan de ampararse en un supuesto conflicto de derechos para justificar estos excesos, aludiendo a otros como los de la libertad de empresa, de expresión o hasta "artística", Pérez Roldán recuerda que "al igual que los delitos relacionados con ofensas contra la religión, los pederastas y corruptores de menores siempre se han amparado para difundir material sexual (fotos) de menores en que es arte, o en que los menores, desde que tienen un incipiente despertar sexual deben ejercer la sexualidad libremente. En el presente caso es evidente que bajo el amparo de la libertad de empresa y la libertad de creación se trata de incentivar en los menores conductas sumamente reprobables, y no sólo desde el terreno moral, sino que se incentivan conductas reprobables desde el terreno penal."

La gravedad suma y sigue puesto que, como indica el presidente de CJTM, "se usa un instrumento audiovisual de uso diario por los menores y de difícil control para los padres, pues dicho juego se puede descargar tanto en los móviles, como en las tablet, como en los ordenadores. Por ello es necesario un mayor control por parte de los padres, pero recordemos que los ataques a los que son sometidos los menores son numerosos; hace pocos días se descubrió una red de estudiantes menores de edad que difundían en la red vídeos y fotos de sus compañeras practicando actos sexuales, y este tipo de conductas que cabe recordar son delictivas irán incrementándose cada día más si desde la familia y las instituciones no se ponen las medidas adecuadas".

Responsabilidad de los anunciantes

En este sentido, Pérez Roldán considera que "la responsabilidad penal es muy difusa, puesla mayoría de los anunciantes ni son conscientes que sus anuncios se cuelan en este tipo de videojuegos. Hoy en día la publicidad ha cambiado mucho, no creo que ningún anunciante en su sano juicio haya expresamente contratado la publicidad en estos tipos de productos, ellos contratan una determinada inserción publicitarias en medios audiovisuales, y dependiendo de multitud de factores, y muchos de ellos factores técnicos, su publicidad aparece inserta en estos tipos de productos. Ante esto lo único que puede hacer el anunciante es prohibir a la empresa que vende los espacios publicitarios que sus anuncios aparezcan vinculados a este tipo de producto".

Secularización y laicismo: Perversión del lenguaje, manipulación de mentes

Pese a la proliferación de los ataques al derecho fundamental de la libertad religiosa, y contra las convicciones más íntimas como son las referentes a la fe, especialmente la de los católicos que conforman la mayoría española (casos Krahe, Leo Bassi, etc,), Pérez Roldán recuerda que "por un lado hay un problema de política legislativa -identifica el experimentado letrado-, pues el legislador español no es consciente de que la protección de la libertad religiosa en España está bajo mínimos. Este problema legislativo se ve agravado, pues los jueces y magistrados no son conscientes de la repercusión que puede tener la despenalización de facto de determinadas conductas penales. ¿Hasta qué punto hechos como la bomba que apareció en la catedral de la Almudena, no pueden ser explicados por la pasividad tanto del legislador como de los magistrados en la tutela de un derecho fundamental como es la libertad religiosa?", se pregunta.

Al plantearle si en esto influyen las presiones laicistas y la creciente secularización que padece España, Pérez Roldán considera que "el verdadero problema es que el laicismo manipulando el lenguaje está equivocando a la gente. Se confunde respeto a la diversidad religiosa, laicismo, y laicidad, y el problema es que la interpretación que está triunfando en algunos sectores de la sociedad es la visión de la religión como enemiga de la libertad, cuando sin embargo la historia de Europa nos enseña que la libertad vino precisamente de manos de la religión".

Interrogado sobre el hecho de que sea la Iglesia Católica el objeto preferente de estos ataques, el presidente del CJTM expone como "los enemigos de la Iglesia Católica con sus furibundos ataques demuestran ser grandes conocedores del ser humano. La Iglesia es el centro de sus ataques, pues en ella reside la verdad y la libertad, y si quieren matar ambas es necesario acabar antes con la Iglesia. En realidad los enemigos de la Iglesia en muchos casos han sabido ver con claridad mucho mejor que los propios fieles católicos en donde reside la verdad".

Ser conscientes de que debemos defender nuestros derechos como creyentes

Pese a todo esto, Pérez Roldán recuera que "los creyentes no estamos indefensos del todo, aunque la situación del creyente es una situación precaria. Lo importante es que el creyente sea consciente que ha de luchar por sus derechos, que ha de utilizar todos los instrumentes legales a su alcance, y cuando estos no sean suficientes, que presionen a sus políticos para que se arbitren las medidas necesarias para garantizar la libertad de religión y de creencias".

A preguntarle qué puede hacer además el ciudadano qué se siente profundamente herido por ataques cómo este, el presidente del CJTM aplaude iniciativas cívicas como la emprendida con la alerta de HO y MasLibres.org: "esas conductas son precisamente las que más nos pueden servir, pues el ciudadano tiene que ser consciente primero de que no está solo, segundo que su trabajo coordinado con cientos de personas que piensan como el antes o después dará sus frutos. Es necesario que el ciudadano sea consciente que nuestra obligación es andar la senda de la verdad y la libertad, que lleguemos o no a la meta eso no depende de nosotros, ni nadie nos la va a poder exigir, lo que sí que nos exigen nuestros hijos, nuestros familiares y la sociedad entera es que nos pongamos en marcha".

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