Verdad y mentira en la política

Verdad y mentira en la política

La editorial Página Indómita reúne en este volumen dos breves ensayos de Hannah Arendt sobre la relación de la política con la verdad (y con la mentira)

Merece especial consideración el primero de los dos ensayos , «Verdad y política» pues en el mismo Arendt nos ofrece una personal y certera visión del mundo de la política y la verdad (y por ende de la relación entre política y filosofía).

Portada del libro

Es evidente que Arendt se siente encadena en su pensamiento por la experiencia de los dos únicos verdaderos totalitarismos que en el mundo han sido: el nazismo y el comunismo. Arendt no nos descubre nada nuevo al decir que la política y la verdad no han sido compañeras de viaje en la historia de la humanidad, pero sin embargo si aporta novedad al concebir que con la aparición de los totalitarismos políticos del siglo XX (totalitarismo que si bien formalmente no existen en la actualidad, sin embargo siguen existiendo en sus efectos al haber sido muchos de sus dogmas aceptados por las democracias occidentales) suponen un cambio importante en la relación verdad/política.

Efectivamente, hasta la aparición del totalitarismo la mentira política había sido un arma utilizada por una minoría con el objetivo de salvaguardar los intereses nacionales de las potencias extranjeras. La minoría política que hacía uso del engaño y la mentira, sin embargo era plenamente consciente de la existencia de la verdad y conocedora de la misma. Los totalitarismos sin embargo con su engaño sistemática son capaces de confundir a la propia clase política para que la misma no sepa distinguir la verdad de la mentira, lo cierto de lo incierto, lo dogmático de lo discutible.

Hannah Arendt sin embargo sabe marcar el acento no tanto en la relación entre el político  y la verdad, sino entre los hechos y la verdad política. Efectivamente el siglo XX marca un antes y un después en la relación que el político mantiene no solo con la verdad, sino con los mismo hechos que configuran dicha verdad. Históricamente los hechos no eran objeto de discusión ni controversia, los hechos se imponían al filósofo, al político, y al pueblo, sin embargo la nueva política totalitaria logra reducir los hechos a simples especulaciones. Es conocido como el régimen comunista quiso borrar a Trotsky de la historia, median el borrado de su imagen de todas las fotografías, el expurgado de su obra, la eliminación de su nombre de los archivos ..; por primera vez en la historia de la humanidad los hechos podían ser destruidos, o mejor dicho reconstruidos.

Con el paso del tiempo esa lucha entre el mundo político y la verdad ha quedado definida en lo políticamente correcto, es decir en todos aquellos hechos y valores que no pueden ponerse en entredicho, sobre los que no es posible negociar, y sobre los que el político no tiene que dar ninguna explicación.

Recientemente en España hemos sido protagonistas de esa capacidad de la política de alterar no ya sólo la verdad, sino los hechos que la naturaleza nos impone; así se ha hecho famoso un autobús que proclamando la verdad de Perogrullo (al decir que los niños tienen pene y las niñas tiene vulva) se ha convertido en el objetivo de los insultos de los políticos profesionales que han reparado en lo fácil que es desbancar la verdad oficial construida con hechos falsos e impuestos a la sociedad simplemente por la presión de los medios de comunicación. La polémica de dicho autobús ha revelado al pueblo que la política es capaz de crear hechos alejados de la ciencia y la verdad, e imponerlos mediante el adoctrinamiento a una población que permanece indolente ante el liberticidio protagonizado por unas élites políticas autoengañadas e incapaces ya de distinguir no solo la verdad de la mentira, sino incapaces de comprender que los hechos (tanto los naturales, como los históricos) se imponen necesariamente al hombre, consistiendo precisamente  la libertad del ser humano en hacer que dichos hechos (sin necesidad de negarlos) jueguen a su favor.

Sin duda alguna los dos ensayos que nos ofrece la editorial Página Indómita merecen una atenta lectura, pues hasta el lector menos perspicaz se dará cuenta que las denuncias realizadas por Arendt están de plena actualidad, pues los sistemas políticos occidentales han bebido en las inconfesables fuentes de los totalitarismos políticos.

Datos del libro:

Autor: Hannah Arendt

Editorial: Página Indómita, Barcelona, 2017

ISBN: 978-84-944816-7-3

PVP: 17 €

Páginas: 160

La autora: 

Arendt (Hannover, 1906-Nueva York, 1975) es una de las figuras más relevantes de la teoría política del siglo XX, que alcanzó notoriedad por su análisis de la cuestión judía y del totalitarismo.

Nacida en el seno de una familia de origen judío, estudió Filosofía, Teología y Filología Griega en las universidades de Marburgo, Friburgo y Heidelberg, donde fue alumna de Martin Heidegger, Rudolf Bultmann, Edmund Husserl y Karl Jaspers. Dirigida por este último, se doctoró en Filosofía en 1928 con la tesis El concepto del amor en san Agustín.

En 1933, tras el ascenso del nazismo, se exilió en París, y en 1941 se estableció definitivamente en los Estados Unidos, donde ejerció la docencia en las universidades de Chicago y de Princeton y en la New School for Social Research de Nueva York.

Entre sus obras destacan Los orígenes del totalitarismo (1951), La condición humana (1958), Eichmann en Jerusalén (1963), Entre el pasado y el futuro (1961), Sobre la revolución (1963), Hombres en tiempos de oscuridad (1968), Sobre la violencia (1970), Crisis de la república (1972) y, editada póstumamente por Mary McCarthy, La vida del espíritu (1978).

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